Participaciones preferentes: mala práxis bancaria

 

Después de los Swaps, Collares de barrera, etc, aparecen las participaciones preferentes.

P.C.M adquirió participaciones preferentes por valor de 60.000 euros creyendo que contrataba un depósito a plazo fijo cuando en realidad se trataba de un producto de inversión y su capital no estaba asegurado. Ahora están valoradas aproximadamente por la mitad. Asegura que nadie le advirtió del riesgo real.

MALA PRÁXIS BANCARIA

Después de los swaps, collar de barreras o el nombre que la entidad financiera -caja o banco- le dió en su momento a esta bochornosa mala praxis bancaria que se enfrenta en estos momentos a las demandas en sede judicial, nos aparece una nueva y desagradable noticia: las participaciones preferentes.

Según ADICAE, los bancos y cajas implicados no atendieron al perfil inversor de los consumidores – pese a someterlos a los tests obligatorios de idoneidad – ni les suministraron “la información previa imprescindible”;  las participaciones preferentes fueron colocadas como si se tratase de inversiones a plazo fijo, cuando en realidad eran “deuda perpetua”,  no amortizable salvo a elección de la entidad y “no cubierta” por el Fondo de Garantía de Depósitos. La asociación cifra en 12.000 millones de euros el capital invertido en participaciones preferentes a clientes adversos al riesgo.

En el año 2010 la CNMV realizó un informe en el que se concluían las  “malas prácticas” en el proceso de comercialización y negociación de estos productos, y decidió enviar una carta de advertencia a los presidentes de las asociaciones de bancos y cajas. En el documento se establece que las entidades deben de vender las participaciones a través de un mercado secundario multilateral y no entre clientes del mismo banco o caja. La medida pretendía adaptar los precios de las participaciones al valor real de mercado y que, por tanto, estas ganasen en liquidez.

El problema es que el precio que actualmente se paga por este tipo de participaciones es, según ADICAE, equivalente al “bono basura”. Por su parte, el comprador no puede recuperar el dinero invertido sin haberlas vendido previamente. La asociación denuncia el hecho de que las entidades hayan informado a los titulares de estos productos de “la imposibilidad” de cursar órdenes de venta hasta el próximo 1 de enero,  fecha en que bancos y cajas ya habrán cuadrado sus balances.

A partir de esta fecha podrían salir a la venta en un mercado secundario, lo que podría suponer pérdidas para estos ahorradores y sus respectivos ‘bonos basura’.

Una versión que ni confirman ni desmienten las asociaciones de bancas y cajas consultadas por este medio, CECA y AEB, que se han negado, bien expresamente o bien por omisión, a ofrecer información al respecto.

LAS SOLUCIONES DESDE LAS ENTIDADES FINANCIERAS

Según ha informado ADICAE, algunos bancos y cajas han dado la opción a sus clientes de adquirir, a cambio de las participaciones, bonos convertibles, deuda subordinada o acciones de la entidad, que tienen una mayor liquidez. Una alternativa que no satisface a muchos consumidores que contrataron el producto pensando que podrían recuperar el dinero en cualquier momento.

ENTIDADES AFECTADAS

Las entidades que más participaciones preferentes colocaron son las grandes del sector. El ranking lo lidera La Caixa, con 4.898 millones en participaciones, seguida del BBVA (3.477 millones) y Caja Madrid (3.022 millones).

Con todo, prácticamente toda la banca y las cajas, en mayor o menor medida, estan en una situación parecida.
La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros denunció el pasado mes de noviembre,  que unas 52 entidades habían obstaculizado el acceso de sus particulares a unos 12.000 millones de euros invertidos en participaciones preferentes.

Recomendamos miren en sus carteras, y si tienen en ella este tipo de activos financieros… acérquense a su entidad.

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